14 de abril

14 de abril de 1529

Se vio que en la ciudad había personero (o procurador) de pobres, pero no había letrado de pobres. Para remediar la indefensión que sufrían estos el concejo determinó que se crease esta figura que ayudase a los pobres  en las causas civiles y criminales, con un salario anual de 1500 mrs.
Para este año nombraron al bachiller Rodrigo López

14 de abril de 1550

El arca y archivo del ayuntamiento estaban en la iglesia de San Andrés. Ante el temor a que fuesen robadas algunas escrituras o se perdiesen, se decidió que el arca pasase a las cámaras del ayuntamiento, una vez que ya tenían casa consistorial.

 

14 de abril de 1727

Amojonamiento de las tierras de Valbueno, tras la notificación recibida por la ciudad de la entrega de esta villa, por venta. a don tomás de Iriberri, Caballero del hábito de la Orden de Santiago y caballerizo de la reina y Tesorero General de rentas.
Tomás Iriberri tomó posesión de su regimiento de Guadalajara el 18 de abril de 1731.

 

13 de abril

13 de abril de 1545

Se hicieron los mojones de la ciudad con los pueblos comarcanos. Acompañaron al corregidor, Gaspar Gutiérrez, en la Alcarria, y Gaspar de Guzmán, en el Campo.

13 de abril 1579

Se vio una petición de las panaderas ordinarias de la ciudad en la que decían sentirse agraviadas porque se les maquilaba más de lo que conforme a la costumbre antigua y ordenanzas de la ciudad se acostumbraba maquilar en los molinos harineros y pedían a la ciudad que no se permitiese porque de otra manera no podían hacerse cargo de cocer el trigo de la ciudad por la pérdida que les suponía.
Se acordó que se guardase la costumbre y ordenanzas de la ciudad, sobre lo que los molinos podían llevar de maquilar.

 

13 de abril de 1579

Se vio una petición de Juan García de Valfermoso, vecino de Chiloeches, por la que decía que estaba en el lugar un alguacil con una provisión real para hacer 10.000 espuertas, necesarias para el servicio de la guerra y que se harían rápidamente. Se le ha informado de la necesidad que hay de coger esparto, por la escasez que hay de este producto y que mandó pregonar que todos los vecinos fuesen a recoger esparto.
La ciudad ante la provisión mostrada autorizó a los vecinos de Chiloeches a coger esparto todo el mes de abril.

12 de abril

12 abril de 1605

Reunidos el corregidor ldo Bartolomé Loarte de Cárdenas, los regidores Pedro de Alarcón, Felipe Díaz, don Luis de Aragón, Diego Pérez, Juan de Medrano, Juan de Contreras, Simón Hurtado, Juan Aguado, don Alonso Dávalos, etc., acordaron que habiendo recibido ese día el corregidor carta de don Juan de Tarses, Correo Mayor de Castilla para esta ciudad, anunciando el buen alumbramiento de la reina para que toda España lo celebre.
Se acordó tomar 300 ds por el nacimiento del príncipe, de los puestos del pósito y otros 100 ds del puesto del pan de Luis de Lasarte. (Luis de Lasarte hab¡a sido mayordomo del pósito en 1590).
Se acordó:
«Que se haga una máscara por los caballeros rregidores de esta ciudad e caballeros della que quisieren salir para el juebes (…); se dé a cada caballero onze baras de tafetán y tres plumas y una acha de cera e para los trompetas y atabales se les saque bestidos de olandillas e de fusa del color que a los caballeros paresciere, no abiendo acul e blanco que son las colores de la ciudad…»

 

11 de abril


11 de abril de 1615

Residencia tomada al corregidor, Antonio Tapia Buitrago.
El rey ordenó al doctor Francisco Díaz Barruelo, como corregidor de la ciudad de Guadalajara, que se tomase residencia al ld. Antonio Tapia Buitrago, a su teniente corregidor, a sus alguaciles, a sus oficiales, etc., y que sea SECRETA, actuando como escribano Juan Jiménez de Medina, escribano de la corte.

10 de abril

10 de abril de 1529

Dada la penuria que tiene la ciudad, se acordó que no se corrieran los toros, ni hacer la cerca… No obstante dada la necesidad de estas fiestas para la ciudad se celebraron.

10 de abril de 1592

Se escribió al padre provincial de la orden de San Francisco para que diese licencia para que los frailes músicos que residían en este monasterio de Guadalajara pudiesen cantar canto de órgano en la procesión del Corpus, a la que asiste todo el convento.

9 de abril

9 de abril de 1548

Se vio una petición del prior de Benalaque solicitando el cambio del convento dominico a la ciudad de Guadalajara.
El día 18 de abril le contestaba el concejo  autorizando este traslado, pero con la condición que no hicieran un convento de mendicantes, sino que viviesen de sus rentas y propios.

9 abril de 1607

Recibimiento del corregidor, ldo. Diego Ponte Maldonado. Título: Madrid, 15 de marzo de 1607.

7 de abril

7 de abril de 1595

Se trata con Gabriel de la Torre, autor de las comedias que está en la ciudad, sobre el precio que llevaría por los autos y representaciones en la fiesta del Corpus. Pide 200 ducadoss obligándose además de a las representaciones ordinarias, a sacar unos personajes bien vestidos y aderezados que vayan con música en la procesión para mayor «hornato della»

6 de abril

6 de abril de 1629

Recibimiento como alférez mayor del duque del Infantado don Rodrigo Díaz de Vivar y Mendoza (Madrid, 01 de abril de 1629), en lugar de don Luis Laso de Mendoza, que pasa a ser teniente de alférez.

6 de abril de 1664

Juan Sánchez, campanero de Fuentelviejo, se comprometió a fundir la campana grande del colegio del Carmen, que estaba quebrada.

5 de abril

5 de abril de 1469

Cédula de Enrique IV , Ocaña, 5 de abril de 1469, refrendada de Juan de Oviedo, su secretario, en la que dice que si dentro de 65 días no hiciese merced a don Diego Hurtado de Mendoza, II Marqués de Santillana, de la ciudad de Soria, con 1000 vasallos, o de la villa de Santander con su tierra, o la de la villa de Torija, Cobeña, Daganzo y Maqueda, que son del obispo de Sigüenza y del vizconde sus hermanos o villas del Infantazgo que son de la condesa de Santiesteban, pudiese el dicho marqués tomar posesión de la ciudad de Guadalajara con su castillo, fortaleza, tierra y términos de que su majestad le había hecho merced.
Para que esto se cumpliera se le entregó una carta de merced de la ciudad de Guadalajara y un albalá de 500.000 mrs de juro… En cuanto se le entregase cualquiera de lo pedido, devolverá la merced de la ciudad de Guadalajara y los 500.000 mrs de juro.
Si al cabo de los 65 días no tuviese merced de dichos partidos gozaré de la ciudad de Guadalajara y de su Tierra y de los 500.000 mrs.
Hace referencia a la carta que le dio el rey el día de Santa Cruz de septiembre de 1464, pues dice que si se le hace merced de entregarle la ciudad de Guadalajara devolverá todas las mercedes obtenidas desde esa fecha (1464).
Así lo firma el duque en 29 de marzo de 1469.
A consecuencia de ello el rey firmó esta cédula

5 de abril de 1779

Obligación entre el colegio de carmelitas descalzas y don José de Torres, Vizconde de Irueste y marqués de Villamejor, y su mujer, doña María Bastida. Su hija, natural de la villa de Guisona (Lérida), quiso entrar como colegiala en este colegio. Se comprometen a pagar por su alimentación, cada año, 1100 rs y 12 fs de trigo, a cambio la educarán y enseñarán cosas que previene su instituto.
Otra colegiala: Dª María Jesús de Lara, hija de don Juan de Lara.

¿Qué Guadalajara queremos? De nosotros depende.

La ciudad de Guadalajara se encuentra estos días cabizbaja y atormentada. Sobre su espina dorsal ha actuado de nuevo de manera demoledora e inexorable la piqueta, o mejor dicho, las potentes máquinas excavadoras, que le han dejado abierta dos profundas y nuevas cicatrices. En un “santiamén” ha visto cómo dos nuevos edificios situados en el denominado como “casco histórico”, uno de ellos en un espacio tan emblemático como la calle Bardales, se convertían, primero, en escombros y después en dos nuevos solares, ya tan abundantes (¿más de cien?) y que van poblando lo que fue el centro de una antigua ciudad medieval y moderna, con cierto encanto decimonónico y a la que solo vamos a conocer, a este paso, recurriendo a referencias documentales.

En este sentido, hay que reconocer que recientemente hemos asistido a unos amplios debates en los que han intervenido importantes grupos de la sociedad guadalajareña: las administraciones públicas, los partidos políticos, diferentes colegios y asociaciones profesionales, algunos historiadores y arqueólogos, periodistas y, en general, todos aquellos ciudadanos interesados por esta problemática. En ellos se analizaron aspectos tan interesantes como la situación actual de nuestro casco histórico, de cómo procedía actuar en él, de propuestas para futuras intervenciones… Todo ello muy plausible y digno de tenerse en cuenta y de apoyarse.

Pero hora es ya de que nos dejemos de discusiones inútiles, de diatribas inanes, de hablar sobre si son galgos o podencos y de que se actúe de manera rápida e inmediata sobre esta situación, porque al final lo que de verdad está sucediendo es que sus edificios, uno tras otro, van desapareciendo de la geografía urbana de Guadalajara, sin que sean sustituidos por otros nuevos, convirtiendo lo que en un tiempo, ya muy lejano, estuvo repleto de edificios monumentales: iglesias, monasterios, palacios…, pero también de un caserío que le daba uniformidad, como se aprecia en el dibujo de Anton van den Wyngaerde (1565), en un inmenso espacio de soleados vacíos cubiertos de hierba.

Y en un año en el que se propone que esta ciudad sea elegida como “Ciudad europea del Deporte 2018”, a lo que me sumo con agrado y doy desde aquí mi voto (por si sirve de algo) y en el que, por otra parte, se pretende que Guadalajara se convierta en una ciudad universitaria, me pregunto: ¿Qué imagen se llevan las personas que nos visitan y recorren sus calles, sus plazas, sus rincones algunos de ellos repletos de solares de paredes amarillentas cuando acuden a un evento deportivo o, simplemente, como turistas? ¿Se está haciendo lo necesario para revertir esta situación? ¿Tan difícil es ponerse de acuerdo en algo que a todos nos interesa?

Me temo que todo lo hablado en cada uno de los foros abiertos sobre esta problemática haya quedado reducido a mera palabrería, eso sí, llena de buenas intenciones, pero de poco más. Todos nos miramos el ombligo y nos parece que el nuestro es el más bonito, en cambio, el de enfrente nos parece feo y desagradable. Sin embargo, a todos nos ha unido y nos une el mismo cordón umbilical; por él nos ha llegado esa savia vital con la que nos hemos arraigado a esta hermosa ciudad; pero me parece que una vez cortado este ha provocado, en cada uno de nosotros, reacciones muy diferentes, incluso contrapuestas, aunque todos aparentemente persigamos lo mismo.

Mis queridos amigos, quizá hoy me haya levantado más crítico que de costumbre o quizá más apenado por lo que estoy viendo que ocurre en mi ciudad, en nuestra ciudad, y que parece no tener retorno. No obstante, soy de espíritu optimista y creo que de nosotros depende el que se revierta esta situación; de nuestro espíritu crítico, pero a la vez colaborativo y participativo puede surgir una opinión mayoritaria que obligue a nuestros responsables políticos, a nuestras administraciones a que reaccionen, a que se unan en un mismo objetivo, a que dejen las palabras a un lado y que pasen ya a los hechos. Es hora de que todos rememos en la misma dirección, si no queremos que nuestros hijos, y no digo ya nuestros nietos, se encuentren con una Guadalajara de grandes y modernos barrios periféricos, pero con un centro, con un “casco histórico” irreconocible, si no totalmente desaparecido.

Hagamos de Guadalajara una ciudad acogedora, amable para el visitante; que cuando se marche se lleve un recuerdo de nuestra ciudad que le obligue a volver de nuevo, que difunda sus valores, sus monumentos, sus calles, sus plazas y rincones ahora medio vacíos, que anime a los demás a que nos visiten, no sólo para participar o acompañar a los eventos deportivos, sino para quedarse aquí a disfrutar de su gastronomía, de su cultura, de sus gentes.

Con mis mejores deseos.

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